Viajero
Se compra como un trámite más del viaje y se usa en el peor momento posible: enfermo, lejos y sin saber a quién llamar.
Casi todo el mundo lo contrata porque se lo piden —el destino, la aerolínea, la agencia— y compara únicamente el precio. La pregunta que importa es otra: si te pasa algo a diez mil kilómetros, ¿la compañía paga directo al centro médico o pagás vos y reclamás el reintegro cuando volvés? No es un detalle administrativo; es la diferencia entre una molestia y un problema serio.
Miramos cuatro cosas antes que el precio: hasta cuánto cubre la asistencia médica, cómo trata la póliza las condiciones de salud que ya tenías, qué pasa si tenés que cancelar o cortar el viaje, y qué cubre realmente el equipaje. Ahí es donde las coberturas baratas y las caras dejan de parecerse.
Si viajás varias veces al año, conviene mirar una póliza anual multiviaje antes que comprar una por cada salida. Y si tu destino exige una cobertura mínima para dejarte entrar o para darte la visa, te decimos cuál corresponde en tu caso antes de que compres el pasaje.
Qué se puede cubrir
- Asistencia médica en el exterior
- Internación y medicamentos
- Cancelación e interrupción del viaje
- Pérdida, demora o daño de equipaje
- Demora de vuelo y pérdida de conexión
- Repatriación sanitaria
- Responsabilidad civil en el exterior
Antes de cotizar
Lo que te vamos a preguntar
No hace falta que tengas todo a mano. Con lo que sepas alcanza para empezar.
01Destino y fechas del viaje
02Quiénes viajan y qué edades tienen
03Si alguno tiene una condición de salud previa
04Si el destino o la aerolínea exigen una cobertura mínima
05Si viajás una vez o varias veces por año
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